Más de 50 años de experiencia, dando forma al futuro del embalaje
50 AÑOS DE HISTORIA
Nuestra historia comienza en 1975, cuando el señor Arturo Saccardo, con pasión y determinación, decidió convertir una idea en un proyecto concreto. Desde entonces, la empresa que lleva su nombre tiene su sede en el corazón del norte de Italia y siempre ha tenido una única misión: diseñar y fabricar máquinas de envasado al vacío de vanguardia, pensadas principalmente para el sector alimentario.
Desde nuestros inicios, nuestra fortaleza ha residido en la combinación de la innovación técnica y la atención al cliente, llevando al mercado soluciones que facilitan el trabajo diario y garantizan calidad y seguridad. De esta visión surge el camino que nos ha convertido en líderes del sector y que sigue guiándonos hacia el futuro.
LA EMPRESA HOY
En la actualidad, la empresa está dirigida por el Sr. Walter Saccardo y cuenta con el respaldo de un equipo cualificado y apasionado, que contribuye cada día al crecimiento y al éxito de la marca. Bajo su dirección, Saccardo ha emprendido un proceso de expansión internacional, llevando su nombre más allá de las fronteras italianas y consolidándose en los mercados mundiales, con su participación en las ferias del sector más prestigiosas e innovadoras del mundo.
Además de su apuesta por la innovación y la internacionalización, Saccardo siente un profundo amor por el arte y presta gran atención al bienestar, promoviendo un entorno de trabajo cómodo e inclusivo, orientado al bienestar de los empleados.
UNA VOCACIÓN GLOBAL
Hoy en día, Saccardo está presente en todos los continentes con una red bien estructurada de agentes y distribuidores, delegaciones técnico-comerciales, un departamento de ventas especializado y un servicio de atención al cliente rápido y eficiente.
Nuestras máquinas están instaladas en más de 40 países de Europa, Asia, América y Australia, gracias a una amplia red comercial formada por filiales en el extranjero y distribuidores cualificados.
“No pertenezco a ningún país, sino al mundo.” — Alexander von Humboldt




